El sentido de la vida

Al principio de los tiempos habitaba en una cueva húmeda de tenue luz anaranjada, vivía ingrávido, como flotando. Aún no lo conocíamos. Al poco se presentó. Sin avisar. Descubrimos en él un ser paciente. Dormía como esperando. Dormía con los brazos hacia arriba, como si lo estuvieran apuntando todo el tiempo. Dormía con gesto tranquilo a pesar de hacerlo rodeado de dinosaurios y animales salvajes. Dormía. Básicamente, dormía.
Después se convirtió en una persona reflexiva, capaz de pasar minutos escudriñando el más mínimo detalle del techo, la alfombra o su propio trono forjado de colorines.
Ahora es un explorador tenaz que se arrastra y retuerce en busca de tesoros que carecen de importancia para los demás pero, por la forma tan intensa que tiene de mirarlos, deben de contener el sentido de la vida.
No sabemos aún cual será su siguiente paso. La verdad es que estamos muy intrigados.
Sus padres

2  :

etringita dijo...

Será que ha aprendido de su padre a mirar y explorar lo que le rodea con una visión única.

Jorge Miente dijo...

Mientras solo aprenda eso todo irá bien :P

Publicar un comentario

Escribe lo que quieras, seguro que no es tan absurdo como lo que he escrito yo.

Seguidores

Google+ Followers

Share on Tumblr